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Se la chupo a un guardia de seguridad

Me quedé solo el martes por la noche, mi mujer tuvo un viaje de última hora a Barcelona, teniendo que hacer noche.

En estas ocasiones, aparte de hacerme pajas, masturbarme analmente o chatear con otros machos, me gusta intentar quedar con alguno para sexo real. Normalmente tengo poco éxito, somos muchos los que lo intentamos pero, o no coincide con lo que buscas o nos da corte… normalmente termina en una buena paja.

Este día empezó como siempre, tenía que hacer alguna cosa por la casa pero yo estaba ya ansioso de ponerme a lo que me tocaba, era tarde, las 22.30 ya que acababa de volver del aeropuerto de dejar a mi mujer cogiendo el avión. Leer mas

EL ANO MASCULINO (Y EL PLACER DEL ‘PEGGING’) SON EL MÁXIMO TABÚ HETEROSEXUAL?

Gracias a la masificación del sexo anal y la curiosidad de nuestra época por las prácticas sexuales no tradicionales (hola, porno), cada vez más hombres heterosexuales se preguntan acerca de la estimulación anal. Existen foros con discusiones interminables acerca de si un hombre hetero que disfruta la estimulación prostática es gay, o si la preferencia sexual y el placer corren por caminos paralelos que sin embargo no son mutuamente excluyentes.

La manipulación manual u oral del ano masculino es fuente de gran placer, y se trata de una cuestión anatómica: más o menos a un dedo de profundidad a partir de la abertura anal se encuentra la próstata, descrita como “el punto P”, un sitio de placer masculino semejante al famoso punto G.

El juego anal puede abordarse de varias formas. Hay quien dice que la masturbación es lo mejor para acostumbrarse a la incomodidad del principio, pero otros argumentan que el apoyo de la pareja puede ser fundamental para hacerlo una experiencia realmente placentera.

http://www.temagay.org.es/wp-content/uploads/2014/10/my-ass-gay.jpg

El “beso negro” o rimjob (también llamado anilingus) es la estimulación oral del ano. Dada la abundancia de terminaciones nerviosas presentes en la zona, esta estimulación puede ser placentera en sí misma. Para los más avezados y de mente más abierta puede seguir una sesión de pegging, que consiste en ser penetrado por tu chica mientras utiliza un strap-on.

Parte de la excitación de esta práctica (que gana popularidad como si se tratara de una moda, al menos a juzgar por los resultados de búsqueda en motores) parece radicar justamente en la subversión que implica ceder el rol tradicional de género en la pareja heterosexual. En vez de “dar”, el hombre se permite recibir; en vez de recibir, la mujer experimenta el voluptuoso placer de administrar placer y algo de dolor.

En las sociedades grecolatinas y en muchos ritos de iniciación en todo el mundo la penetración anal del hombre ha sido vista como una forma de sumisión, una práctica de poder, un requisito de un proceso pedagógico, aunque la sodomía ha estado asociada a desviaciones sexuales y morales desde los tiempos del Antiguo Testamento.

Sin embargo, es necesario comenzar a preguntarnos si dejaremos que la vergüenza o la pena (o incluso la ignorancia) nos priven de un placer desconocido. Tal vez una sociedad igualitaria en términos sexuales sería aquella que no pusiera ningún tipo de prejuicio social en la búsqueda del placer por cualquier vía posible. Literalmente, cualquiera.

 

Solo para saber que siente un Hetero al dar placer anal les dejo el siguiente vídeo demostrativo para que vuele la imaginación y nunca termine la abundancia del placer anal a otros hombres…

http://es.foxgay.com/videos/hetero-poniendo-culo-dinero-empalma-entero-4492.shtml

 

El cuarto Oscuro

Da click para ver el video

En el mundillo gay siempre existen lugares para saciar la sed de sexo como me paso a mí. Esta vez yo seré el protagonista de esta historia, pues me considero un joven demasiado fogoso y nunca calmo mi sed de sexo, siempre quiero más y más.

No siempre es en la cama o en una pieza, acá les va mi historia, cómo viví mi primera vez de sexo en un cuarto oscuro.

Solo tenía 20 años cuando empecé a experimentar mi sexualidad, ya asumido gay quería conocer todo, pero todo, cines, saunas, cíber, discos, etc. Quería conocer y sentir el cuerpo de un hombre en distintos lugares públicos, pues eso me hace sentir vivo y así empecé a crear mi círculo de amistades para salidas nocturnas.

Así conocí varios chicos, éramos un grupo de 5 personas, pero el más cercano a mí era Matías o Damián como se hacía llamar, él era un joven guapo muy delgado de un 1.68 mts., femenino como yo, nos hicimos muy buenos amigos, nos conocíamos a cabalidad, incluso habíamos trabajados juntos para el verano en una multi-tienda muy importante del retail como promotores.

Yo con dinero podía hacer lo que yo quisiera, me sentía poderoso y Matías siempre me invitaba a salidas a discos gay. Ahí conocí todo en cuartos oscuros y estaba extasiado de todo lo que estaba conociendo, pero siempre lejano, precavido, con un poquito de miedo, aunque mi ser quería estar ahí, jugando con esos hombres que me miraban con cara de deseo y placer, que tenían ganas de una buena mamada, pero me daba miedo entrar ahí, solo miraba de lejos como esos hombres tocaban a los chicos-pasivos; con ese deseo de obtenerlos como un trofeo, jugar, lamer, sentir el placer de penetrar y nosotros los pasivos sentirnos deseados y cotizados y que nos miren en el acto, -eso quería yo- sentir esa libertad de que me vieran tener sexo en público y sentirme deseado por los que miran. Que me toquen otras manos, que no sean solamente de la persona que está conmigo sino de otros, igual mi imaginación daba para todo, pero el miedo me impedía hacer lo que yo imaginaba, solo me faltaba sacarme lo “cartucho”- eso me decía Matías-, que me atreviera a hacer las cosas, que no tuviera vergüenza, tenía que seguir adelante y de a poco lo comencé a lograr recorriendo algunas discoteques, pues ahí tenían cuartos oscuros como “Bukara”, “Naxos”, “Fausto”, “Príncipe”, entre otras.

Asistíamos frecuentemente, éramos como de la casa, todos nos conocían, casi a nivel de farándula jajajajajaja…!!!

Un día como cualquiera fuimos a “Naxos”, esa tenía un cuarto oscuro en el segundo piso, así que fuimos con Matías a ver qué pasaba;  -pero esta vez no  entré como siempre-, esta vez fue diferente, pues al quedarme afuera había un joven un poco mayor que yo, de unos 26 años aproximadamente, buen cuerpo, tez morena, me miraba y yo le coqueteaba, se acercó y me pregunto:

-¿Cómo te llamas?  Jordan- le contesté y ¿tú? pregunté mirando a los ojos, él sin bajar la mirada respondió: ¡Cristian, un gusto! se acercó y me dio un beso, yo quedé paralizado, pero inmediatamente le respondí, mientras nos besábamos el recorría mi cuerpo con sus grandes manos, me acariciaba y yo excitándome de a poco;  sabía cómo tocarme, pues parecía tener vasta experiencia, logré percatarme que él estaba completamente excitado y fogoso, así que comencé a besar su cuello y sus orejas, lo estaba excitando al máximo, yo sentía como su pene palpitaba dentro de su pantalón y como se erectaba cada vez más, yo también estaba muy excitado, mi boca y la de él no se soltaban, recorríamos nuestros cuerpos con las manos pero… De repente me tomó la mano y me llevó al cuarto oscuro temido por mí.

Entre sin resistirme sólo me dejé llevar, no veía nada, sólo había una luz fluorescente y nada más, sentía sus manos cerca de mí, me tomó y me arrinconó, seguía besándome y yo a él, cada vez nos poníamos más cachondos,  yo metí la mano dentro de su pantalón y lo empecé a masturbar sin pensar que había gente viéndonos, él soltó el botón del pantalón y yo hice lo mismo, él metió sus manos en mi culo, me tocaba de una manera que yo estaba en éxtasis, como nunca me sentía vivo y deseado por alguien, era increíble estaba semi -desnudo y él igual,- me besó la espalda hasta llegar a mi culito, y me bajó mis pantalones, y me empezó a lamer el culo ahí mismo yo me quejaba de placer y sentía más placer por el lugar donde estábamos.   Yo sin pensar le hice sexo oral de una forma que él gemía de  y sólo decía: -lo haces de maravilla y yo con más ansias lo hacía, ya tenía deseos de que me penetrara de una vez, de repente se me ocurrió mirar a mi alrededor y grande fue la sorpresa al ver que teníamos espectadores masturbándose por nosotros, solo mirando cómo nos tocábamos y nos dábamos placer mutuamente eso me prendió más, el saber que estaban viéndonos y deseándome a mí fue lo mejor de todo, y aún más de mostrar lo  bueno que era en el sexo, que no tenía límites.

La sensación era extraña, Cristian seguía en lo suyo, besando y acariciando  mi cuerpo hasta que me penetró fue lo mejor, ahí si era un artista porno en vivo, sexo en vivo, sólo para esa gente que me miraba como me movía sin límites, los dos nos lucíamos, estábamos muy excitados y extasiados, más todavía con toda esa gente alrededor que intentaban tocar nuestros cuerpos.  Cristian se sentía molesto porque lo comenzaron a tocar, pero yo no, estaba bien, seguimos en lo nuestro, se movía de una forma maravillosa, ese moreno que me tenía en el éxtasis máximo, sólo quería más de ese cuerpo, no quería que no acabara nunca, al penetrarme en la oscuridad los sentidos se agudizaron aún más.

Sentía todo el aliento de Cristian sobre mi cuello, mezcla perfecta entre tabaco y alcohol, su lengua en mi boca, sus manos sobre mis muslos, cuello y hombros, su pene y su cuerpo moviéndose como nunca, su boca caliente en la mía y los quejidos de los que nos miraban.

No solamente sentía las manos de Cristian sino de otras personas, era un juego y no podía quejarme ya estábamos a punto de acabar los dos, sentí como sus manos me apretaron, y fue lo máximo; logró acabar y él me masturbó hasta hacerme explotar, mis manos apretaron sus brazos, fue uno de los mejores momentos que pasé. Pero fue eso, sexo nada más y cada uno siguió su camino.

Yo tengo claro que el momento que vivimos quedó ahí, grabado en mis recuerdos, fue sólo un beso de despedida y un -¡¡¡estuvo rico!!!-.

Esa fue mi experiencia en mi primer cuarto oscuro, fue lo máximo y lo recuerdo hasta ahora, lástima que ya no existen en ninguna discoteque.

Desde ese momento no paré en mi fetiche de que me vieran teniendo sexo en lugares públicos pero eso será otra historia.

Fragmento Video de cuarto oscuroVideo de un cuarto oscurotomado de http://relatos.marqueze.net/el-cuarto-oscuro-el-cuarto-oscuro/

Primera entrada de blog

La practica del Cruising

El cruising es la práctica que consiste en tener citas espontáneas en lugares públicos de forma anónima. Normalmente suele realizarse en lugares como playas, parques urbanos, descampados, bosques, además de sitios públicos como baños y áreas de descanso de las autopistas. En la pagina web de gays-Cruising encontrarás a tu disposición un directorio de poblaciones a nivel mundial con un mapa cruising de las zonas donde podrás practicarlo. Si conoces alguna zona que no esté disponible en nuestro mapa, podrás añadirla y compartirla también con todo el mundo. No olvides calificar y comentar tus experiencias. Observa el siguiente video para demostrarte explicitamente de que se trata y que no se te olvide practicarlo… Video